Esta fue posiblemente la exposición que más me gustó, por los acolchados a mano y por que me encantó la pulcritud del trabajo.
20 may 2009
San Juan de Luz, bienal de patchwork 2009, butis
En esta ocasión pondré las fotos de la exposición de butis que me encantaron y como no se mucho de francés no entendí lo de “fotos no” y hasta que una señora me dijo que no se podía algunas fotos pude hacer, lo que es una pena es que no llegué a hacer fotos de una de las piezas más impresionantesEspero que disfrutéis.
18 may 2009
San Juan de Luz, bienal de patchwork 2009, primeras impresiones.
El pasado sábado, día 16 estuve en San Juan de Luz viendo patchwork y más patchwork, las primeras impresiones, el pueblo precioso, me encantó su arquitectura, me gustó el carácter de sus gentes, el sabor de sus calles que evocaban imágenes de mi infancia en las que las plazas eran el lugar de encuentro de las gentes y en el centro el templete de la música presidía las tardes de fiesta, las terrazas llenas de gente y la playa amplia y hermosa frente a un Cantábrico con sonido, olor a mar y día claro. 


Las exposiciones, unas me gustaron más que otras, pero tengo que reconocer que mi debilidad es el patchwork tradional, es demasiado fácil cuando hablamos de patchwork moderno caer en el absurdo.
Alguna de las explosiones impresionantes, diferentes a lo que estamos acostumbradas, otras sorprendentes sobre todo por el trabajo en la mayoría de los casos manual y es que no es que yo esté en contra del trabajo a máquina para hacer patchwork, reconozco que es más rápido, pero siempre que compruebo que un trabajo pulcro y cuidado está hecho a mano, me emociona, y para mi gusto le da un valor añadido, es algo parecido a lo que ocurre cuando ves un bordado hecho a mano y otro a máquina, ya se que las máquinas lo harán más rápido, quizás más perfecto, pero será un trabajo sin alma, sin el amor que las puntadas dadas una a una dan a una trabajo. Lo siento pero siento debilidad por el patchwork a mano, me parece más valioso y en San Juan de Luz pude ver muchas muestras de este trabajo que me emocionó.
Alguna de las explosiones me sorprendieron como la de unas piezas que imitaban corales marinos y estaban hechas por lo que yo creo que eran vieses de algodón blanco, infinidad de vueltas y formas concéntricas mostraban extrañas formas que parecían conchas marinas y corales tallados por las olas del mar.





Otra de las exposiciones que me sorprendió fue las de los butis (no se como se escribe) hace algún tiempo aprendí esta técnica y fue sorprendente ver piezas algunas de ellas antiguas realizadas con este arte, es una pena que no podré mostraros muchas de estas obras por que no dejaban hacer fotos de las mismas, pero algunas antes de que me lo advirtieran pude fotografiarlas aunque no las mejores, puedo aseguraros que me emocionó comprobar las puntadas tan minuciosas que dibujan formas y una vez rellenas de los hilos de algodón realzan el trabajo y dibujas las escenas, y los gráficos.





Quizás lo que menos me gusto, fueron las exposiciones de muestras modernas y lo peor de todo lo disperso de dichas exposiciones que nos obligó a caminar durante buena parte de un día bochornoso y caluroso.
Por la mañana visité la exposición del punto de venta donde me encontré con una muy agradable sorpresa y es una colcha del Dear Janne que lucia con todo su esplendor y me emocionó contemplar.

Las compras no merecieron la pena, apenas compré unos pocos paneles y algún que otro botón y elementos para un quilt que será una sorpresa para mi hijo, pero las telas me parecieron caras y los libros que es lo que siempre busco en estos casos no encontré nada interesante que comprar, esto me decepcionó mucho, por que esperaba comprar algunas cosas y me fui casi con las manos bacías.
Por la tarde hice algunas compras en el pueblo unos blusones blancos y una camisa con toda la pechera bordada, y algo curioso, me compré un delantal blanco con bolsillos que me recordó los que llevaba mi abuela y mi tía cuando yo era pequeña para coser y bordar y en ellos guardaban hilos y libritos de agujas. Además de algún regalo para mi nieto y mis hijos, pero de patchwork regresé con las manos bacías, una pena.







De momento dejo en esta entrada algunas fotos y en los próximos días iré preparando más fotos para que todas las que no pudisteis ir disfrutéis de este día maravilloso.



Las exposiciones, unas me gustaron más que otras, pero tengo que reconocer que mi debilidad es el patchwork tradional, es demasiado fácil cuando hablamos de patchwork moderno caer en el absurdo.
Alguna de las explosiones impresionantes, diferentes a lo que estamos acostumbradas, otras sorprendentes sobre todo por el trabajo en la mayoría de los casos manual y es que no es que yo esté en contra del trabajo a máquina para hacer patchwork, reconozco que es más rápido, pero siempre que compruebo que un trabajo pulcro y cuidado está hecho a mano, me emociona, y para mi gusto le da un valor añadido, es algo parecido a lo que ocurre cuando ves un bordado hecho a mano y otro a máquina, ya se que las máquinas lo harán más rápido, quizás más perfecto, pero será un trabajo sin alma, sin el amor que las puntadas dadas una a una dan a una trabajo. Lo siento pero siento debilidad por el patchwork a mano, me parece más valioso y en San Juan de Luz pude ver muchas muestras de este trabajo que me emocionó.
Alguna de las explosiones me sorprendieron como la de unas piezas que imitaban corales marinos y estaban hechas por lo que yo creo que eran vieses de algodón blanco, infinidad de vueltas y formas concéntricas mostraban extrañas formas que parecían conchas marinas y corales tallados por las olas del mar.






Otra de las exposiciones que me sorprendió fue las de los butis (no se como se escribe) hace algún tiempo aprendí esta técnica y fue sorprendente ver piezas algunas de ellas antiguas realizadas con este arte, es una pena que no podré mostraros muchas de estas obras por que no dejaban hacer fotos de las mismas, pero algunas antes de que me lo advirtieran pude fotografiarlas aunque no las mejores, puedo aseguraros que me emocionó comprobar las puntadas tan minuciosas que dibujan formas y una vez rellenas de los hilos de algodón realzan el trabajo y dibujas las escenas, y los gráficos.






Quizás lo que menos me gusto, fueron las exposiciones de muestras modernas y lo peor de todo lo disperso de dichas exposiciones que nos obligó a caminar durante buena parte de un día bochornoso y caluroso.
Por la mañana visité la exposición del punto de venta donde me encontré con una muy agradable sorpresa y es una colcha del Dear Janne que lucia con todo su esplendor y me emocionó contemplar.


Las compras no merecieron la pena, apenas compré unos pocos paneles y algún que otro botón y elementos para un quilt que será una sorpresa para mi hijo, pero las telas me parecieron caras y los libros que es lo que siempre busco en estos casos no encontré nada interesante que comprar, esto me decepcionó mucho, por que esperaba comprar algunas cosas y me fui casi con las manos bacías.
Por la tarde hice algunas compras en el pueblo unos blusones blancos y una camisa con toda la pechera bordada, y algo curioso, me compré un delantal blanco con bolsillos que me recordó los que llevaba mi abuela y mi tía cuando yo era pequeña para coser y bordar y en ellos guardaban hilos y libritos de agujas. Además de algún regalo para mi nieto y mis hijos, pero de patchwork regresé con las manos bacías, una pena.








De momento dejo en esta entrada algunas fotos y en los próximos días iré preparando más fotos para que todas las que no pudisteis ir disfrutéis de este día maravilloso.
14 may 2009
Me miman y en serio no lo merezco.
Hace unos días en el blog de Carmen (http://carmenmibauldelabores.blogspot.com/ ) vi que estaba haciendo una funda para su máquina de coser y la famosa cesta de labores, pues como muchas de vosotras sabéis, hay algo que no he conseguido corregir aunque ya cumplí hace poco los 50 y mucho me temo que a estas alturas de mi vida ya no podré remediar esto y cambiarlo, pues lo reconozco soy una caprichosa y cosa que veo, cosa que quiero tener, no lo puedo evitar, mira que miro las cosas de reojo y me digo “que tienes muchas cosas en manos, que no vas a poder, que te va a ser imposible” pero después me sale esa especie de confianza en que algún día dispondré de mas tiempo o tendré la suerte de romperme otra pierna y podré hacer todas esas cosas que quiero y claro le envié un mensaje a Carmen diciéndole que me encantaba y que lo quería tener.
Ella se ofreció a enviarme los patrones, pero cual no sería mi sorpresa cuando el martes me llegó un mensaje del cartero para ir a recoger un paquete, voy a correos y me preguntan si el paquete será grande o pequeño y le digo “pues supongo que de tamaño carta” claro y no lo encontraba, por que además de los patrones, mirar la maravilla que llegó. Esos regalitos preciosos y hechos por ella y para comenzar mi colección un hada de alas de suspiros, con carita de ángel, además de una carta muy cariñosa.
Carmen es una mujer muy especial y eso se nota en los trabajos que hace que parece que los bordasen, tejiese, cosiesen o pintasen las hadas de su cuarto de costura. Además ahora dispone en su casa de un cuarto de costura por cuyas ventanas se cuela toda la luz del Mediterráneo y en el que los muebles y los adornos y los complementos están puestos con tanto gusto que tiene que ser una delicia coser en esa habitación, además en algunas ocasiones en el cuarto se reúnen tres generaciones a coser y eso si que es una envidia.
Gracias Carmen.
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